Se puede leer frecuentemente en las diversas publicaciones en internet o escuchar en los videos de youtube, interpretar el mantenimiento autónomo
como una práctica que permite transferir tareas básicas de reparación de un equipo o los pequeños ajustes del proceso al personal operativo. Esta
simplificación es nociva y desconoce el verdadero poder de cambio organizacional que acompaña al mantenimiento autónomo y las posibilidades como modelo
innovador de organizar el trabajo en una empresa.
Tener una comprensión amplia del alcance de mantenimiento autónomo ayuda a contar con los criterios para la toma de decisiones sobre cómo implantar
un proyecto con un adecuado balance entre los aspectos culturales, de gestión y técnicos en una fábrica.
Hoy en día, el mantenimiento autónomo es considerado como un sistema innovador para organizar y desarrollar el trabajo operativo en las
industrias, sustentado en el crecimiento integral de las personas, desarrollo de nuevos hábitos de trabajo y la promoción de pequeños equipos
de empleados que se encargan de cuidar y mejorar la eficiencia de todas las operaciones productivas. El concepto de autonomía responsable es
un elemento esencial en la nueva interpretación del mantenimiento autónomo, ya que permite abarcar no solo el cuidado de los equipos,
sino la gestión global del sitio de trabajo.
El mantenimiento autónomo se fundamenta en los siguientes cinco principios:
• Desarrollar plenamente el potencial de las personas para que asuman su responsabilidad y compromiso para la gestión autónoma de sus tareas y trabajos.
• Capacidad emprendedora de las personas. Un porcentaje elevado de los problemas en los procesos productivos que generan pérdidas pueden ser solucionados y
prevenidos por los empleados encargados de realizar la labor diaria.
• Crear espacios de confianza. Se debe creer en las personas que agregan valor al producto que se fabrica. La confianza permite incrementar el
compromiso de las personas, mejora la comunicación y aumentar la satisfacción por el trabajo que se realiza.
• El desarrollo del trabajo en pequeños equipos. La cooperación es el elemento innovador de los sistemas de trabajo en mantenimiento autónomo.
Además, si este trabajo se realiza bajo los principios de autonomía responsable, los resultados serán realmente sobresalientes.
• Renovación del papel del mando o supervisor. La función del mando debe evolucionar del sistema de control a la de entrenador y coach de
sus colaboradores con el fin de facilitar el desarrollo autónomo del trabajo y el fortalecimiento de los pequeños equipos.

















